Xavid 01/07/2018

En la Conferencia de París sobre el Clima (COP21), celebrada en diciembre de 2015, 195 países firmaron el primer acuerdo vinculante mundial sobre el clima. Para evitar un cambio climático peligroso, el Acuerdo establece un plan de acción mundial que pone el límite del calentamiento global muy por debajo de 2 ºC.

Sin embargo, en ocasiones puede quedar en el olvido que tan importantes son las políticas de prevención y adaptación al cambio climático que puedan ser adoptadas, como también los son las relacionadas con las macrotendencias socioeconómicas que dan origen al cambió climático.

Macrotendencias Socioeconómicas:

  • Crecimiento de la población: Naciones Unidas prevé que en el 2045, la población mundial alcance la cifra de 9 mil millones. Por ello, resulta de vital importancia abordar las repercusiones que puede tener este rápido crecimiento así como la manera de gestionar dicho aumento.
  • Migración del medio rural al medio urbano: Actualmente, el 55 % de las personas en el mundo vive en ciudades. Según un nuevo informe de Naciones Unidas, se estima que esta proporción aumentará hasta un 13 % de cara a 2050, por lo que el desarrollo sostenible dependerá cada vez más de que se gestione de forma apropiada el crecimiento urbano, especialmente en los países de ingresos medios y bajos que son los que liderarán el proceso.
  • Convergencia de países emergentes: Según el Banco Mundial, en el 2020 la suma de las economías de los siete principales países emergentes (China, India, Brasil, Rusia, México, Indonesia y Turquía) superará al actual G7.
  • Cambio demográfico: Marcado por el aumento de la esperanza de vida y la disminución de la natalidad, especialmente en los países desarrollados.

 

Me pregunto hasta que punto estamos haciendo todo lo posible para fomentar el desarrollo rural y la cohesión territorial como principal medida que permita revertir esta situación.

Desde 1986, el objetivo de la política de cohesión de la Unión Europea, ha sido potenciar la cohesión económica y social. El Tratado de Lisboa y la nueva estrategia de alto nivel de la UE ( (Europe 2020) introducen una tercera dimensión: la cohesión territorial.

En definitiva las cuestiones principales son ¿Cómo se puede:

  • aprovechar los puntos fuertes de cada territorio para que puedan contribuir mejor al desarrollo sostenible y equilibrado de toda la UE?
  • gestionar la concentración? Las ciudades tienen impactos negativos y positivos: hay que fomentar la innovación y la productividad y al mismo tiempo luchar contra la contaminación y la exclusión social.
  • conectar mejor los territorios? Las personas deberían poder vivir donde deseen y tener acceso a servicios públicos, transporte eficaz, redes energéticas fiables y conexión a Internet de banda ancha en todo el territorio.
  • desarrollar la cooperación? Las consecuencias del cambio climático y la congestión del tráfico no terminan en las fronteras administrativas tradicionales, por lo que es preciso recurrir a nuevas formas de cooperación entre países y regiones. La Estrategia de la UE para la región del Mar Báltico English y la Estrategia de la UE para la región del Danubio English constituyen ejemplos de nuevos enfoques macrorregionales.
  • fomentar el desarrollo rural

 

Las regiones predominantemente rurales representan la mitad de Europa y alrededor del 20 % de su población. Sin embargo, la mayor parte de las zonas rurales figuran entre las regiones menos favorecidas de la UE, con un PIB per cápita muy por debajo de la media europea.

A fin de impulsar el crecimiento de las regiones rurales y aumentar el empleo y el nivel de vida, la política de desarrollo rural ha establecido tres objetivos generales: mejorar la competitividad de la agricultura, lograr una gestión sostenible de los recursos naturales y de las acciones relacionadas con el clima y permitir un desarrollo territorial equilibrado de las zonas rurales. La política de cohesión de la UE comparte dichos objetivos. Por consiguiente, el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) y el Fondo Social Europeo (FSE) trabajan para complementar el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER).

Los Fondos Estructurales intervienen simultáneamente en las zonas rurales y urbanas, por lo que resulta difícil determinar con precisión qué proporción del gasto se destina al desarrollo rural. Pero según datos de la Comisión Europea, tan solo el 15,6% de los fondos estructurales van destinados a las zonas rurales.

Son datos que en mi opinión invitan a la reflexión, pero probablemente deberíamos de empezar a pensar en cambiar esa política y destinar más recursos al desarrollo rural con el fin de corregir los flujos migratorios a las grandes ciudades.

Retomando a los efectos de este conjunto de macrotendencias  socioeconómicas, a nadie se le escapa que son el origen  de cuatro efectos que derivan en el cambio climático (Fuente: NASA Global Climate Change)

  • La concentración de los gases efecto invernadero en la atmósfera aumentan.
  • La temperatura de la superficie de la tierra aumenta.
  • La temperatura de hielo marino en el ártico y de hielo terrestre disminuye.
  • El nivel del mar aumenta.

 

Desde la perspectiva de reflexión estratégica, parece obvio que al igual que tenemos en consideración los cambios regulatorios, políticos, económicos, tecnológicos, etc que se producen en nuestro entorno, tengamos también en consideración los riesgos y oportunidades que surgen como consecuencia de estas cuatro macrotendencias y del cambio climático.

Sería un error pensar que el cambio climático supone exclusivamente una alerta ambiental y no tener en consideración las importantes consecuencias sociales y económicas que presenta desde la óptica empresarial.